La investigación del crimen de Agostina Vega se profundiza con nuevos allanamientos en la casa de Barrelier. Se están removiendo pisos y baldosas, y los peritos caninos buscan restos, no solo de Agostina, sino de posibles otras víctimas. La fiscalía considera la posibilidad de que Agostina no haya sido la única víctima de Barrelier, lo que explicaría la exhaustividad de los trabajos en la propiedad.
Se ha revelado que la casa es una "casa chorizo" subdividida, con una pareja y una menor viviendo en la planta alta, y la mujer de Barrelier con su hija de 11 años en la planta baja. La fiscalía busca determinar si estas personas estuvieron presentes la noche del crimen y si escucharon algo. Se solicitó cámara Gessel para las menores.
La cronología de los hechos indica que Agostina ingresó a la casa con Barrelier alrededor de las 22:30 del sábado 23. La madre de Agostina, Melissa, llamó a Barrelier el domingo a la madrugada y nuevamente a las 3 de la mañana, momento en que Barrelier le cambió la versión sobre el paradero de Agostina, inventando una historia sobre un novio y un "auto rojo". La fiscalía cree que Agostina ya estaba sin vida a las 3 de la mañana.
El padre de Agostina, junto con su abogada, ha criticado la lentitud y el enfoque inicial de la investigación, señalando que la familia fue quien aportó la cámara de seguridad clave que mostraba a Agostina entrando a la casa de Barrelier. La abogada del padre se mostró conforme con la investigación actual, lo que generó debate en el panel.