La investigación por el femicidio de Agostina Vega continúa con un quinto allanamiento en el domicilio de Barrelier, el principal sospechoso. Un equipo de aproximadamente diez peritos científicos, con el apoyo de la división DUAR, está recolectando pruebas específicas, incluyendo el uso de palas y picos para romper estructuras del domicilio si fuera necesario. La búsqueda se centra en el garaje y uno de los baños, con el objetivo de encontrar el arma homicida, la ropa de la víctima y analizar las cañerías de la vivienda.
La atención de la investigación también se enfoca en la posibilidad de cómplices o encubridores. Se cuestiona el papel de Soledad, a quien el padre de Agostina, Gabriel, pide imputar por inconsistencias en su relato y por su presunta implicación en el traslado del cuerpo. Asimismo, se investiga a las personas que vivían en el domicilio de Barrelier y a su madre, quien visitó la casa días después del crimen y afirmó no haber notado nada inusual, a pesar de la brutalidad del hecho.
La cronología de los hechos es un punto clave, especialmente los tres días que tardó la investigación en llegar a Barrelier, tiempo en el que se pudo haber producido un intento de encubrimiento. La madre de Barrelier, su actual pareja y otros residentes son considerados por la justicia como parte de un círculo cercano que podría haber tenido conocimiento o participación en los hechos. El padre de Agostina, Gabriel, ha sido enfático al declarar que no descansará hasta que todos los implicados en el crimen de su hija sean juzgados.