José y Gabriel, los jóvenes que lavaron el auto de Soledad, pareja de Barrelier, y que fue utilizado para trasladar el cuerpo de Agostina Vega, se mostraron sorprendidos y tranquilos tras el allanamiento de su domicilio. La policía judicial se llevó esponjas y una toalla como única prueba, elementos que, según ellos, demuestran su falta de vinculación con el crimen.
Los jóvenes reiteraron que lavaron el vehículo por fuera, que estaba sucio de tierra, pero que el interior estaba limpio. Afirmaron no haber notado nada extraño y que para ellos fue un día normal, desconociendo por completo la desaparición de la menor en ese momento. Se enteraron de la gravedad del caso cuando la policía allanó la casa de Soledad.
Manifestaron que este allanamiento les "favorece muchísimo" para que la justicia vea que no están involucrados. Expresaron miedo de ser relacionados con el hecho, pero confían en que su inocencia quedará demostrada. Conocen a Soledad desde pequeños, pero nunca vieron a Barrelier ni le dieron importancia si lo cruzaron.
El hijo de Soledad fue quien llevó el auto a lavar el martes, un día después de que Barrelier habría trasladado el cuerpo. Los jóvenes cobran 6 mil pesos por el lavado exterior, lo que es conocido por los vecinos, dado que no ofrecen limpieza interior profunda por no contar con aspiradora.