En el caso del femicidio de Agostina Vega, se mantiene el secreto de sumario, lo que indica la incorporación de nuevas pruebas que podrían hacer avanzar la investigación. El asesino, Barrelier, está identificado, pero la duda persiste sobre la posible colaboración de Soledad Andriani, dueña del Ford K Negro, en tareas de encubrimiento.
Se realizó el cuarto allanamiento en la escena del crimen, donde se llevaron a cabo pruebas acústicas. El objetivo es determinar si las cinco personas que se encontraban en la vivienda pudieron escuchar algún pedido de ayuda de Agostina durante el ataque.