El criminalista Raúl consideró que el encuentro entre Claudio Barrelier y Agostina fue pactado, basándose en la solicitud de la niña a su madre del teléfono y los mensajes a sus amigas. Se especula que Barrelier intentó una intimidad con Agostina y, ante la resistencia de la menor, el hecho escaló a un delito contra la integridad sexual, que luego fue encubierto con el femicidio.
Raúl enfatizó que, en la mayoría de los casos de delitos contra la integridad sexual de niños y adolescentes, los perpetradores pertenecen al círculo íntimo o geográfico de la víctima. Esta teoría refuerza la idea de que Barrelier, quien era cercano a la familia de Agostina, aprovechó esa confianza para llevar a cabo el crimen.
Mientras tanto, continúan los allanamientos en la casa de Barrelier, donde el dron de América y el personal de policía científica buscan rastros y perfiles genéticos, incluso en el techo de la vivienda, indicando la posibilidad de nuevos hallazgos. El DUAR está a la espera de ingresar una vez que la policía científica finalice su trabajo, lo que sugiere la inminencia de descubrimientos significativos.