Crece la preocupación por la situación de los migrantes detenidos por el ICE en Estados Unidos, con denuncias de suicidios, malos tratos y condiciones inhumanas. Paralelamente, la Casa Blanca lanzó un sitio web que compara a los indocumentados con "aliens".
En Bolivia, el Congreso derogó la ley que limitaba la declaratoria del estado de excepción, permitiendo al presidente Rodrigo Paz enviar al ejército a reprimir protestas y bloqueos. Esta medida ha generado división en la población, con temores de abusos y represión por parte de quienes critican la decisión, mientras que los defensores argumentan que el país estaba desprotegido.
La ley derogada, impulsada durante la pandemia, regulaba los mecanismos y límites para los estados de excepción, garantizando derechos fundamentales. La nueva normativa, aprobada por dos tercios del parlamento, otorga al presidente la facultad de declarar el estado de excepción, sujeto a aprobación del Congreso en 72 horas, y con una duración determinada por el ejecutivo.
La votación de la derogación evidenció grietas dentro del oficialismo, con diputados afines al vicepresidente Edman Lara votando en contra. Lara interpuso un recurso de amparo, argumentando que la medida otorga poderes absolutos al ejecutivo. El gobierno insiste en el diálogo, pero el presidente Paz ha manifestado su agotamiento de la paciencia.