Bolivia atraviesa una profunda crisis marcada por protestas y bloqueos que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Las manifestaciones, que llevan casi un mes, han provocado el desabastecimiento de alimentos, combustible y medicamentos, afectando gravemente a la población.
La tensión escaló tras el hallazgo de un mensaje de una banda criminal brasileña que amenazaría a Evo Morales, exacerbando el clima de inestabilidad política y social en el país. La situación se agrava con los constantes cortes de ruta que impiden el normal abastecimiento de bienes esenciales.