José Antonio Kast, en su primer discurso como presidente de Chile, reconoció que el ajuste económico que se avecina "causará dolor" y no prometió "milagros", pero sí "recuperar el orden de las cuentas públicas". Sus declaraciones se produjeron en un contexto de marchas y protestas en su contra.
Mientras Kast hablaba en el Congreso, organizaciones sociales y estudiantes se manifestaban en Santiago en contra del ajuste. La policía avanzó y reprimió a los manifestantes, generando incidentes en la capital chilena.