Luis Juez describe la estructura de poder en Córdoba como un entramado complejo que opera desde hace años, controlando la escena jurídica y política. Menciona que los fiscales que intervienen suelen ser siempre los mismos.
Esta concentración de poder, según Juez, impide que se produzcan cambios significativos ante hechos graves, a diferencia de lo que ocurriría en otras provincias. Critica la falta de acción y la impunidad que caracterizan al sistema judicial cordobés.