Se generó un debate sobre la presunta influencia de la política partidaria en el Poder Judicial de Córdoba, cuestionando la actuación de fiscales y la defensa de acusados.
Se mencionó el caso de un fiscal que, en lugar de hacer un mea culpa, defendió a un político como si fuera un abogado defensor. También se criticó la falta de perspectiva de género en la justicia y cómo esto puede llevar a la liberación de agresores, poniendo en riesgo nuevas vidas.
La conversación derivó hacia la necesidad de voluntad política para erradicar la violencia de género y la importancia de la marcha convocada para pedir por la seguridad y el respeto a la vida de las mujeres.