El caso de Agostina Vega pone en evidencia las falencias del sistema judicial y la posible connivencia política en casos de violencia de género.
Se cuestiona la actuación del fiscal Iván Rodríguez, quien liberó al principal sospechoso, Barradiel, a pesar de sus antecedentes y las denuncias de la víctima.
La falta de celeridad y rigor en la investigación, sumada a la posible protección política, han generado impunidad y un desenlace trágico para Agostina Vega.