Se analizó la caída de la recaudación fiscal en Argentina, vinculada a la recesión económica, y su impacto en gobernadores e intendentes por la reducción de transferencias automáticas. Se señaló que la baja del gasto público profundiza la recesión en las provincias.
Se cuestionó la veracidad de las estadísticas oficiales sobre la reducción de la pobreza, con el FMI mostrando desconfianza y pidiendo estadísticas confiables. Se argumentó que la metodología utilizada por el gobierno para medir la pobreza podría estar subestimando la situación real, y que el aumento de la asignación universal por hijo y la tarjeta alimentar no logran revertir la tendencia negativa.
Se destacó que el costo del transporte y otros gastos fijos impactan negativamente en la vida cotidiana de las familias, a pesar de algunas bajas impositivas sectoriales. Se planteó la necesidad de datos más realistas para abordar la problemática del empleo y la situación económica general.