El analista describió la situación económica argentina como una "burbuja" generada por la estabilización del tipo de cambio, la apertura comercial y altas tasas de interés. Si bien esto genera una sensación de calma y el dólar se mantiene bajo, advirtió que tiene consecuencias negativas como el cierre de fábricas y la pérdida de poder adquisitivo del salario, a pesar de que este último aumente en dólares.
Señaló que la economía argentina está perdiendo competitividad, comparando la situación actual con la de Martínez de Hoz. Mencionó que la Argentina es uno de los países de la región que menos inversión extranjera directa recibió, a pesar de que los gobiernos considerados "populistas" (Lula en Brasil y Sheinbaum en México) atrajeron mucha más inversión.
Atribuyó la estabilización del dólar a factores como el préstamo del FMI, la compra de pesos por parte de inversores como Scott Besen, el blanqueo y la liquidación de exportaciones agrícolas. Sin embargo, advirtió que esta estabilidad es artificial y que un eventual salto del dólar podría desatar una crisis.
Criticó la narrativa oficial que atribuye los problemas al "populismo", señalando que la inversión extranjera directa fue superior en gobiernos anteriores. Calificó la situación actual de "ficción" y "burbuja" que beneficia a un sector minoritario de la sociedad.
Mencionó que la gente votó a Milei en parte por el "susto" de que ganara el kirchnerismo, influenciado por declaraciones de Donald Trump sobre el apoyo financiero. Cuestionó la estrategia de Milei de aislarse y criticar a quienes lo apoyaron, como Macri.