Una jubilada de 85 años, que continúa trabajando para llegar a fin de mes, compartió su preocupación por los constantes aumentos del transporte. A pesar de tener casa propia, el costo de vida, sumado a los medicamentos, hace que sea "imposible" mantenerse sin trabajar.
La entrevistada señaló que si tuviera que alquilar, la situación sería aún más precaria, destacando la dificultad que enfrentan muchos jubilados para cubrir sus necesidades básicas.