La familia de Agostina, que vive hace décadas en el barrio, se encuentra consternada. Agostina vivía con su madre Melissa en una casa junto a la roticería familiar donde trabajan todos. Su hermano Franco vive en la casa de al lado.
El sábado pasado, Agostina salió diciendo que iba a buscar algo de comer a la roticería de los abuelos, pero fue citada por Barrelier, el principal sospechoso, para ir a su casa. La cercanía familiar se destaca, pero también la importancia de la presencia en momentos difíciles.