La familia de Agostina reclama justicia y exige al gobierno y al poder judicial medidas más drásticas para frenar la inseguridad y los crímenes contra jóvenes.
Franco, tío de Agostina, expresó su dolor y frustración ante la pérdida de su sobrina, destacando la alegría y vitalidad de la joven. La familia se compromete a movilizarse para lograr un cambio.
Se critica la falta de acción gubernamental y judicial, comparando la situación con la de Estados Unidos, donde la desaparición de jóvenes es frecuente. La familia busca que no se repitan casos como el de Agostina.