El poder del acuerdo, especialmente en la oración unida, produce resultados asombrosos y es un don maravilloso que Dios ha puesto en nuestras manos, aunque a menudo subestimado.
Cuando los creyentes oran juntos y hay acuerdo entre ellos, la respuesta a sus oraciones está garantizada. La conexión con Dios es la fuente de esta conexión entre nosotros, y cuando estamos de acuerdo y unificados en propósito, nada puede vencer a una familia, matrimonio, casa de oración o iglesia.
El acuerdo con Dios produce acuerdo entre nosotros, por lo que es vital no desconectarse de la fuente divina. La unidad en oración y propósito fortalece a la familia, al matrimonio y a la comunidad de fe, permitiendo clamar al cielo por su presencia y bendición.