El programa expone la presunta conexión entre la política, las barras bravas y el narcomenudeo en Córdoba, a raíz del femicidio de Agostina Vega.
Se denuncia que la corrupción está enquistada en todos los niveles, desde punteros hasta funcionarios, y que esto dificulta la acción de la justicia y la policía.
Un taxista relata su experiencia de persecución y pérdida de licencia por parte del intendente Paserini y Yaryola, lo que ejemplifica el poder y la arbitrariedad de la política local.
También se cuestiona la transparencia electoral y la calidad de los candidatos, evidenciando un panorama de desconfianza generalizada hacia el sistema.