Se analizan las posibles lesiones defensivas en el caso de Agostina, mencionando estigmas unguiales y rastros bajo las uñas como evidencia.
Se discute la dificultad de determinar cómo fue reducida la víctima debido a su contextura física, y se pone en duda la imputación a la madre.
Se cuestiona la tardanza en actuar de la justicia y la profesionalidad del fiscal, sugiriendo que la rapidez en las primeras 24 horas es crucial para la supervivencia de la víctima.
Se plantea la posibilidad de apartar al fiscal por su irresponsabilidad y se menciona la opción de un juicio político.