Se cuestiona si la actuación de la justicia en el caso Agostina se debió a impericia, condivencia o "mezquina política", ante la aparente resolución del caso.
El abogado Gastón Francone sugiere que la justicia podría haber actuado de forma precipitada, desplegando grandes operativos para "esclarecer algo" que ya sabían, lo que podría volverse en su contra ("prueba diabólica").
Se critica la falta de transparencia y la posible soberbia de los funcionarios judiciales, lo que agrava la brecha entre la justicia y la ciudadanía.