Miles de personas marcharon en Brasilia en apoyo a un proyecto de ley que busca reducir la jornada laboral semanal de 44 a 40 horas sin reducción salarial. La propuesta, enviada al Congreso con carácter de urgencia, podría otorgar un día adicional de descanso a millones de trabajadores.
Convocados por sindicatos y organizaciones de izquierda, los manifestantes respaldaron la medida. El gobierno de Lula da Silva se muestra receptivo a la iniciativa, que busca mejorar la calidad de vida de los trabajadores y promover el empleo.