La discusión política abordó la necesidad de apoyar el "cambio" impulsado por el gobierno de Javier Milei, evitando ser funcionales al kirchnerismo o al populismo. Se enfatizó la importancia de terminar con las internas partidarias y focalizarse en resolver los problemas de los argentinos.
Se reconoció la magnitud de la tarea de gobernar y dejar atrás décadas de kirchnerismo, destacando el trabajo del presidente para evitar una hiperinflación como la que Massa perfilaba en 2023. La estabilidad interna del equipo de gobierno se considera fundamental para ordenar la economía y el crecimiento del país.
Se planteó la necesidad de mejorar la calidad del superávit y generar certeza de continuidad para el crecimiento económico, lo cual también se logra a través de señales políticas. El PRO se diferenció por su valor distintivo en la gestión, y se reconoció que aún hay camino por recorrer en este aspecto, pero se mostró optimismo respecto al futuro y a la posibilidad de que al gobierno de Milei "le vaya mucho mejor".