El trabajo solidario de la Iglesia Universal se extiende por Italia desde 1993, con presencia en ciudades como Roma, Milán, Génova, Florencia, Nápoles, Catania y Turín.
La labor abarca orientación a jóvenes, apoyo a adultos mayores, contención a familias y parejas, y formación a niños.
A través de acciones sociales y campañas de concientización, se busca ofrecer guía y una nueva perspectiva a personas en momentos de desesperanza.
La ayuda al prójimo se ha convertido en un pilar fundamental de la institución, sin reconocer límites geográficos.