Voluntarios del programa "Socio Educativo" en Argentina trabajan para brindar contención emocional y un mensaje de reflexión a jóvenes en situaciones de vulnerabilidad. A través de visitas a distintos dispositivos, buscan fortalecer la autoestima, la valoración personal y la toma de decisiones.
En los espacios con mujeres, el enfoque está en la construcción emocional y la recuperación de la confianza. Con los hombres, se promueve la responsabilidad y la definición de nuevos objetivos de vida. El programa "Socio Abrigo" extiende este apoyo a hogares de niños y adolescentes, y a granjas de recuperación, acompañando procesos de desintoxicación y reconstrucción de vínculos familiares.
Los voluntarios relatan la gratificación de ofrecer palabras de aliento a jóvenes que a menudo solo reciben negatividad. La iniciativa, que involucra a más de 592 voluntarios en 41 centros, ha alcanzado a más de 630 jóvenes, 230 menores en hogares y 260 jóvenes en granjas de recuperación, además de 90 familias.