Lilia Lemoine criticó duramente al arzobispo García Cuerva, calificando su discurso de redundante y poco constructivo. Expresó su decepción con la Iglesia Argentina por su tendencia a "ningunear" y hacer sentir mal a los fieles.
Como católica, Lemoine lamentó que la Iglesia no escuche a la gente y mantenga una postura que no se conecta con el sentir popular. Espera un cambio hacia una mayor conexión con la realidad de la gente.