Cuba enfrenta una severa crisis energética con apagones que superan las 22 horas diarias y afectan al 62% de la isla. El gobierno cubano culpa a las sanciones de Estados Unidos.
A pesar de que cifras oficiales de EE.UU. muestran un aumento en las exportaciones de combustible a Cuba en marzo, la crisis persiste. Recientemente, se registraron protestas en La Habana y otras regiones como respuesta a los prolongados cortes de luz y la escasez de abastecimiento.
El gobierno cubano insiste en que las restricciones externas dificultan la adquisición de combustibles y el acceso a financiamiento internacional, especialmente tras la caída del apoyo venezolano.