Se registraron protestas en La Habana, Cuba, como respuesta a los apagones generalizados. Los manifestantes bloquearon calles y encendieron basura, expresando su descontento por la persistente crisis energética que afecta a toda la isla.
Este descontento se suma a las dificultades económicas y la escasez de productos básicos, vinculadas en gran medida al embargo estadounidense. Las autoridades intentan controlar la situación mientras la población clama por soluciones a la crisis.