El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, promulgó una ley que anula las restricciones a la intervención de las fuerzas armadas en conflictos internos, en medio de protestas y bloqueos que exigen su renuncia. La norma fue publicada en la Gaceta Oficial tras ser aprobada por la Cámara de Diputados.
La nueva ley deroga la ley 1341 sobre estados de excepción, que limitaba la participación de las fuerzas armadas ante protestas sociales. La promulgación no implica un estado de excepción automático, pero permite al presidente disponer de ese recurso constitucional para afrontar los conflictos.
La ley 1341 reglamentaba cuatro artículos de la constitución boliviana sobre el estado de excepción, señalando que las fuerzas armadas se dispondrían en el control de disturbios civiles solo si la policía fuera superada y no existiera otro medio efectivo para restablecer el orden, limitando la medida a 60 días.