La Cámara de Diputados de Bolivia aprobó el estado de excepción, permitiendo al presidente Rodrigo Paz movilizar a las Fuerzas Armadas para controlar los más de 150 bloqueos que afectan al país.
Paz acusa a Evo Morales de organizar las protestas y vincula la situación con el narcotráfico. A pesar de la aprobación de la medida, aún no se han implementado acciones concretas para disolver los bloqueos.
La nueva ley habilita al gobierno a tomar acciones más contundentes para restablecer el orden y normalizar la situación económica y social del país.