Científicos que patrullaban las aguas profundas de las Islas Galápagos han descubierto una nueva especie de pulpo, un ejemplar de color azul intenso, similar al del océano, y de tamaño muy reducido, comparable al de una pelota de golf.
El descubrimiento se produjo a una profundidad de 1773 metros, cuando un submarino equipado con una cámara detectó el sorprendente espécimen. La investigadora Janet Boyce, especialista en invertebrados, expresó su emoción al comprender que se trataba de algo especial.
Tras ser capturado, el pulpo fue enviado a Chicago para su análisis. Los científicos destacaron sus pequeños tentáculos robustos, provistos de una sola fila de ventosas, característica que lo distingue de la mayoría de los pulpos conocidos.