Un pequeño pulpo azul, único en su especie, fue descubierto en las profundidades del archipiélago de Galápagos durante una expedición científica. Este espécimen, similar a uno avistado en 2015, fue captado por un robot submarino cerca de una montaña submarina.
El diminuto pulpo, del tamaño de una pelota, fue observado gracias a tecnología avanzada de robots submarinos, similar a la utilizada en expediciones en el mar argentino.