Se aborda el rechazo de Jesús por parte de su propio pueblo, los judíos, a pesar de haber venido a librarlos del pecado. Se compara esta actitud con la de los gentiles, a quienes se les ofrecería la palabra de Dios tras el rechazo judío.
Se explica que el rechazo a Jesucristo y la salvación que ofrece conduce a la auto-condenación, de manera similar a como se auto-excluyeron los judíos de la gracia divina.
Se hace un llamado a la reflexión sobre la decisión personal de ponerse del lado derecho de Jesús en el juicio final, aceptando su oferta de salvación y abriendo la puerta de corazón y hogar.