Rusia lanzó un ataque masivo contra Ucrania utilizando el misil Oreshnik, capaz de portar cabezas nucleares. El ataque, que incluyó 70 misiles y 600 drones, provocó 5 muertos y cientos de heridos en Kiev. La Unión Europea ha calificado el hecho como una "imprudente provocación nuclear".
Este misil, utilizado por tercera vez en la invasión, es parte de una estrategia rusa de ataques aéreos ante el estancamiento de la infantería en tierra. Ucrania responde con contraataques, generando bombardeos constantes.