Se informa sobre un nuevo y brutal ataque de Rusia sobre Ucrania, utilizando el misil hipersónico con capacidad nuclear "Oreshnik". Este ataque masivo, que incluyó cientos de drones y misiles, dejó un saldo de al menos cuatro muertos y más de cien heridos en Kiev.
Este hecho marca una escalada en el conflicto, siendo uno de los ataques más violentos registrados en mucho tiempo. Se especula que la acción de Putin podría estar envalentonada tras su reunión con Trump y el apoyo implícito de Estados Unidos al retirarse del tratado INF en 2019, que regulaba fuerzas nucleares de alcance intermedio.
El misil "Oreshnik" alcanza velocidades de Mach 10 (10 veces la velocidad del sonido), es indetectable para los radares y considerado un arma imparable. Es la tercera vez que Rusia utiliza este tipo de armamento desde el inicio de la invasión en 2022.