Kiev sufrió un devastador ataque ruso durante la madrugada, resultando en 4 muertos y 20 heridos. Rusia utilizó misiles hipersónicos en la ofensiva, que se extendió más allá del amanecer.
El presidente ucraniano, Zelensky, denunció los bombardeos y acusó a Putin de dirigir los ataques contra edificios residenciales, calificándolos de "actos terroristas abominables". La Unión Europea rechazó enérgicamente los actos, calificándolos de "terroristas" y "abominables".
El Ministerio de Defensa ruso confirmó el uso de misiles hipersónicos en uno de los ataques más potentes contra la capital ucraniana, provocando daños en al menos nueve distritos, incluidos edificios residenciales.