Israel ha ordenado "pisar el acelerador" en su ofensiva contra Hezbollah en el sur del Líbano, a pesar de una tregua reciente. El primer ministro Benjamin Netanyahu busca intensificar los ataques contra el grupo terrorista proiraní.
Esta decisión llega después de que líderes militares y políticos israelíes reclamaran una escalada. Estados Unidos e Irán se encuentran cerca de un posible acuerdo que podría congelar el frente libanés, pero Israel asegura estar en guerra con Hezbollah y no detendrá su ofensiva.
Los ataques israelíes, incluyendo el uso de drones y misiles, han causado numerosas muertes y heridos, abarcando edificios civiles y zonas residenciales. En las últimas horas, al menos 15 personas murieron en bombardeos israelíes en el sur del Líbano, alcanzando vehículos y una motocicleta.