El gobierno de Benjamin Netanyahu ha decidido reforzar la ofensiva contra Hezbollah en el Líbano, alcanzando 100 objetivos en la ciudad de Tiro y otros puestos de Hezbollah. Esta acción se da en un contexto de incumplimiento sistemático del cese del fuego por parte de Hezbollah, que ha lanzado más de mil cohetes y 700 drones contra Israel desde el 17 de abril.
Estados Unidos apoya la postura de Israel, argumentando que Hezbollah incumple los términos del cese del fuego. La situación se agrava con los constantes ataques de drones, que afectan tanto a las fuerzas de defensa israelíes como al norte de Israel.