En Bolivia, se desarrollan importantes movilizaciones que incluyen a mineros, la central obrera, maestros y comunidades originarias, quienes descienden hacia La Paz.
El presidente Rodrigo Paz anunció medidas como la rebaja del 50% de su sueldo y el de sus ministros, además de un perdonazo tributario para deudas desde 2016, mostrando apertura al diálogo.
Sin embargo, los manifestantes, a través de un dirigente de la Central Obrera Boliviana, expresaron su desconfianza, señalando que el gobierno ha reprimido y que el diálogo está roto. Se confirmó un fallecimiento, lo que ha incrementado el descontento popular.
El dirigente sindical indicó que las bases han desbordado a los líderes y que el gobierno debe bajar al lugar del conflicto para pedir disculpas por los fallecidos antes de cualquier diálogo.