Israel ha intensificado sus ataques contra Hezbollah en el sur de Líbano, afectando infraestructura y causando daños en Nabatíe y Tiro.
Las Fuerzas de Defensa de Israel confirmaron haber atacado centros de mando de Hezbollah, argumentando que actúan en defensa propia y para proteger a sus tropas ante amenazas.
A pesar de las acusaciones de Líbano sobre el uso de bombas de fósforo y la falta de advertencias de evacuación en algunas zonas, el Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ordenó aumentar la fuerza de los golpes contra Hezbollah.