La flora exótica invasora amenaza los ecosistemas en España, expandiéndose rápidamente y afectando la biodiversidad autóctona.
Expertos alertan que estas especies, favorecidas por el abandono agrícola y el cambio climático, aumentan el riesgo de incendios forestales y transforman el paisaje natural.
Los ríos y áreas incendiadas se convierten en "autopistas" para la propagación de esta vegetación, según los científicos.