Los habitantes de Bahía Creek, liderados por Raúl Torno, enfrentan una batalla contra el avance de un médano que amenaza con sepultar el pueblo. El cambio en la dirección predominante del viento ha acelerado el movimiento de arena hacia la costa.
Los vecinos han implementado medidas para contener el avance, como la instalación de riego con aspersores y la plantación de cañas. Sin embargo, la magnitud del fenómeno requiere esfuerzos económicos y colectivos para continuar frenando la arena.
Se destaca el carácter dinámico y "vivo" del médano, que modifica su altura y posición constantemente. La comunidad, compuesta por apenas diez personas activas en esta lucha, busca sumar más vecinos para afrontar los gastos y proteger su hogar.