Un estudio de la Facultad de Agronomía de la UBA, la Universidad Nacional de Río Negro y el CONICET revela que las chacras de frambuesas en la Patagonia funcionan como refugio para insectos polinizadores tras los incendios forestales.
Las chacras cercanas a las zonas de incendio albergaron un 60% más de abejas nativas y escarabajos polinizadores que aquellas ubicadas a mayor distancia. La alta diversidad floral de estos establecimientos ayuda a mitigar el impacto negativo del fuego, siendo crucial para la producción de frutas finas de exportación.