Un invitado de 36 años reflexiona sobre la velocidad de los tiempos actuales, marcados por las pantallas y redes sociales, y cómo estos factores influyen en la comunicación y la política.
Se siente más cómodo siendo llamado "comunicador" que "periodista", ya que no trabaja con fuentes ni investiga, aunque reconoce que el término periodista también es aceptable. Menciona que, a diferencia de otros, no tiene un apodo en los medios.