Marco Cittadini analiza la pérdida de soberanía en Argentina, destacando varios puntos preocupantes. Se menciona un acuerdo naval con Estados Unidos para el control conjunto del mar argentino, que podría estar relacionado con la explotación petrolera en la zona norte de Malvinas. A pesar de las vastas reservas de petróleo, Argentina ha realizado pocas acciones al respecto.
Se aborda la licitación de la hidrovía, donde la empresa Jan Denul parece ser la favorecida, con Peter Lamelas ejerciendo influencia. Se critica la "ley ojarasca" impulsada por Sturzenegger, que elimina leyes de protección de bienes culturales, como la que impide la privatización de ARSAT y el desarrollo de reactores nucleares (CAREM).
Finalmente, se expone la preocupación por la soberanía digital, vinculada a la empresa Palantir, cuyo dueño, Peter Thiel, tiene vínculos con la persecución de inmigrantes y acciones en Gaza. Se advierte sobre la posible venta de la capacidad nuclear argentina y la entrega silenciosa de recursos estratégicos.