En La Paz, Bolivia, se vive una crisis de desabastecimiento que obliga a los ciudadanos a hacer largas filas de hasta una cuadra y media para conseguir un pollo, producto que escasea debido a los bloqueos de rutas que persisten desde hace tres semanas.
Los ciudadanos son marcados en la muñeca con un número para garantizar que solo se lleven un pollo, una medida que recuerda a épocas de dictadura y que genera indignación. El kilo de pollo se vende a precios exorbitantes, mucho más caros que en Argentina.
Los entrevistados comparan la situación actual con la dictadura de Evo Morales, y denuncian que los bloqueos, provocados por "gobiernos golpistas", impiden el normal abastecimiento. Incluso, se recurre a puentes humanitarios y aviones para trasladar alimentos, como pollos, ante la imposibilidad de usar las rutas terrestres.