Un senador boliviano denuncia un intento de golpe de Estado en Bolivia, con financiamiento proveniente del Chapare, donde se encuentra Evo Morales.
Se acusa a Morales de actuar como un "guerrillero de las FARC" y de utilizar dinero del narcotráfico para financiar a los sediciosos.
Se menciona que el gobierno de Javier Milei busca salir de un "autoboycott" y se hace referencia a internas dentro del kirchnerismo y el peronismo.