El gobierno nacional se reunirá con representantes de universidades para acordar una reforma que reconozca la pérdida salarial de los estudiantes, a cambio de que las facultades retiren una medida cautelar.
En un contexto internacional, Estados Unidos calificó la crisis en Bolivia como un "Golpe de Estado" y denunció la posible implicación del crimen organizado en las protestas que exigen la renuncia del presidente Páez.