Tras un intercambio récord de ataques con cientos de drones, Moscú minimiza el impacto de la ofensiva ucraniana para evitar el pánico en la población. Las autoridades rusas buscan que no trascienda que los drones ucranianos pueden alcanzar el centro del país.
Se percibe una nueva fase de escalada en la guerra, especialmente tras el fin del alto del fuego. Si Ucrania logra mantener el ritmo de ataques contra ciudades rusas, podríamos estar ante una nueva etapa bélica enfocada en las grandes urbes de ambos países.