Se critica al gobierno de Rodrigo Paz por supuestamente seguir la "receta del fondo monetario", implementando medidas de ajuste que afectan a la población. Se señala una alianza con la élite económica del oriente boliviano, que no lo habría votado inicialmente, en detrimento de las bases populares que sí lo apoyaron.
Se cuestiona el uso de los términos "democracia" y "libertad" por parte de esta élite, sugiriendo que sus verdaderas intenciones son de dominación económica. La población se siente traicionada y exige un cambio de rumbo, temiendo que la situación se agrave si el gobierno no recapacita.