Se denuncia que el precio del boleto de tren ha aumentado diez veces en dos años, mientras los servicios siguen siendo peligrosos. Se compara la situación con Bolivia, donde un presidente que no cumple su contrato electoral es destituido.
Se critica la falta de cumplimiento de promesas de campaña relacionadas con el transporte ferroviario y se hace una analogía con la situación política en Bolivia, sugiriendo que la izquierda tiene un "golpismo precoz" al no poder esperar a que un gobierno cumpla su mandato.